Los hombres si lloran

Mañana Carlos cumplirá un año. 366 días (caprichoso calendario) desde que llegó a nuestras vidas de golpe y porrazo para cambiar todos los conceptos que teníamos en nuestra mente. Para cambiar todos nuestros parámetros, todos nuestros horarios, todos nuestros esquemas y en definitiva para cambiar nuestras vidas a mejor. Y en este año que cumplimos junto a él me he convertido en una mejor persona. Más paciente, más cariñoso y con unas ganas de vivir y aprovechar cada momento a su lado que desconocía.

Es difícil explicar todo lo que he sentido y vivido durante este primer año junto a él, junto a mi hijo. Creo que no recuerdo la primera vez que lo tuve entre mis brazos, estaba demasiado nervioso y cansado de todo lo que había sucedido durante un largo domingo. Posiblemente fuera ya en la habitación cuando los tres nos quedamos solos. Y ahí estaba yo, con los ojos empañados y con un pequeño de poco más de tres kilos entre mis grandes y torpes manos.

Desde aquel día mis manos nunca han vuelto a ser torpes. Siempre lo he agarrado con firmeza pensando que la decisión que tomo y que lo hago es lo correcto ya que lo hago por él y para él. Siempre que él las necesite las tendrá para apoyarse, para agarrarse o para que tire cuando se haya caído. Es increíble lo rápido que podemos aprender las personas cuando el instinto nos llama desde lo más profundo de nosotros mismos. Continue reading