Los hombres si lloran

Mañana Carlos cumplirá un año. 366 días (caprichoso calendario) desde que llegó a nuestras vidas de golpe y porrazo para cambiar todos los conceptos que teníamos en nuestra mente. Para cambiar todos nuestros parámetros, todos nuestros horarios, todos nuestros esquemas y en definitiva para cambiar nuestras vidas a mejor. Y en este año que cumplimos junto a él me he convertido en una mejor persona. Más paciente, más cariñoso y con unas ganas de vivir y aprovechar cada momento a su lado que desconocía.

Es difícil explicar todo lo que he sentido y vivido durante este primer año junto a él, junto a mi hijo. Creo que no recuerdo la primera vez que lo tuve entre mis brazos, estaba demasiado nervioso y cansado de todo lo que había sucedido durante un largo domingo. Posiblemente fuera ya en la habitación cuando los tres nos quedamos solos. Y ahí estaba yo, con los ojos empañados y con un pequeño de poco más de tres kilos entre mis grandes y torpes manos.

Desde aquel día mis manos nunca han vuelto a ser torpes. Siempre lo he agarrado con firmeza pensando que la decisión que tomo y que lo hago es lo correcto ya que lo hago por él y para él. Siempre que él las necesite las tendrá para apoyarse, para agarrarse o para que tire cuando se haya caído. Es increíble lo rápido que podemos aprender las personas cuando el instinto nos llama desde lo más profundo de nosotros mismos.

También es cierto que aunque con firmeza me he equivocado muchas veces durante estos meses. Por ello quiero pedir perdón a Carlos. Perdón por las veces que te he levantado la voz siendo un bebé, perdón por los momentos en los que no te he prestado la atención que necesitabas, perdón por las ausencias físicas o mentales obligadas por el ajetreo del día a día y que me fuerzan a estar en otro sitio y no a tu lado. Y en definitiva te pido perdón por todas las veces que me equivocaré en el futuro, es lo malo que tiene ser nuevo en algo. Solo prometo seguir intentar haciéndolo lo mejor posible y aprender con cada uno de tus pasos.
Maravillosa paternidad

Y ya solo me queda levantarme mañana, como cada día, sacarte de tu cuna y abrazarte sabiendo que has cumplido tu primer añito. No te prometo no llorar porque los hombres si lloran. Yo lo hice mientras pensaba en cómo serías, lo hago cuando pienso en las veces que no sabré cómo ayudarte y lo hago pensando en este maravilloso y enorme año, el primero de muchos, que he compartido contigo.

Pero como bien sabe Carlos no estamos los dos solos. Este año también ha sido especial para mamá. Abnegada con su pequeño, una leona que cuida de su cachorro con celo y mimo. Gracias por lo que estamos viviendo juntos y por ser siempre el hombro en el que apoyar mi, a veces, agotada cabeza. Tener un hijo puede ser maravilloso pero ya si es junto a la persona con la que has decidido compartir tu vida, junto a tu amiga, junto a un ser humano excepcional. Si es así, todavía puede ser aún mejor.

Felicidades cariño, por el primer año de toda una vida a tu lado. 

 

2 Comments

  1. Muy bonito Raúl. Sigue disfrutando de tu pequeño. Algo me había llegado desde el lejano Oriente de nuestro querido chino. Un abrazo y enhorabuena. Que suenen, alegres, los violines.

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    • Gracias Alfonso. Ya ves, no te das cuenta y de repente eres el papá de un peque de un año. Así de rápido. Un abrazo.

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