Dos años se pasan volando

Dos años se pasan volando

Dos años se pasan volando. Y en este tiempo he perdido más horas de sueño de las que nunca podría imaginar. He estado al borde de un ataque de nervios en infinidad de ocasiones. Me he encontrado perdido sin saber qué hacer y si lo que hacía era correcto o incorrecto. He levantado la voz más veces de la que debía. He aprendido a desaprender cada día.

Y en este tiempo he querido a alguien como jamás imaginé que podría querer. He mirado a una persona como todos querríamos que nos miraran alguna vez en la vida. He disfrutado de tener a mi lado a lo más importante de mi vida. Me he divertido y reído como un niño pequeño.

Obviamente hablo de Carlos, que ya hace dos años que llegó para cambiarlo todo y revolucionar nuestras vidas, las de sus abuelos, las de sus tíos y tías y las de todo el que tiene a su lado. Y es que Carlos es un niño feliz, con mucho carácter y en ocasiones tiende a sacar a sus padres de sus casillas pero se hace querer de una forma brutal. Será que soy su orgulloso padre.

Y no cambiaría ni una coma de la historia que los tres hemos escrito juntos en los últimos 730 días. A pesar de algunos malos momentos y malas decisiones. Todo lo que ha pasado en nuestras vidas desde aquel 15 de marzo de 2015 cuando a las 16:30 nuestro pequeño nos conoció ha sido perfecto. No lo cambiaría por nada en este mundo.

Ahora, como ya dije hace un año, solo me queda seguir mejorando como padre y como persona en lo que seguro él me ayudará. Es increíble poder llegar a querer tan fuerte. Es increíble sentir lo que se siente. No exagero, probad y veréis. Nosotros seguiremos escribiendo nuestra historia. Dos años se pasan volando.

Leave a Comment.