Divertidísima y agotadora paternidad

Cuando me enteré de la noticia lo tuve claro. Tenía que crear un sitio, un rincón en internet, en el que contar todo lo que iba sintiendo, asimilando y aprendiendo durante la paternidad. También durante el embarazo, época que disfruté enormemente junto a mi pareja. Luego, las buenas intenciones se fueron diluyendo y nunca veía el momento de sentarme a escribir. Y ya os digo que no es por falta de ideas o experiencias. Lo que si es cierto es que el día a día con nuestro pequeño hace que todo lo demás quede a un lado y me he centrado en disfrutar mucho (muchísimo) y me he olvidado de otras cosas como este blog que abrí en mayo de 2015 (un par de meses después de que él naciera) y que estreno en febrero de 2016 con la criatura rozando el añito de edad.

En estos casi 11 meses tengo dos cosas claras, las que siempre respondo cuando alguien me pregunta sobre la paternidad: es DIVERTIDÍSIMA  y AGOTADORA. Me divierto con mi pequeño muchísimo. Verlo aprender, crecer, reír y en definitiva ver en una persona todos los primeros pasos que da en esta vida en sencillamente genial. Y he tenido y tengo la suerte de pasar muchísimo tiempo a su lado en esta importante etapa de su vida, algo que no todas las madres y padres de este país pueden hacer por desgracia. Me he sentido y me siento muy afortunado de que haya llegado a mi vida. La ha hecho mejor y a mí me ha hecho mejor persona.

Por otro lado tener a una persona que depende de ti 24 horas al día resulta agotador. He aprendido / estoy a prendiendo a ser mucho más paciente de lo que nunca imaginé que podría ser. Compaginar la casa, el trabajo y sus cuidados a veces no es fácil pero tienes que sacar fuerza y, como no, paciencia, para que todo salga bien. Por supuesto que sé que es un bebé y que sus necesidades las expresa ‘a grito pelao’ y llorando pero por momentos sientes que el cansancio te puede. Solo por momentos. Luego me mira, sonríe, se me cae la baba al suelo y en ese justo instante nadie sabía cual de los dos es el pequeñín de la familia.

Así que solo espero poder contaros aquí muchas más experiencias. Poder compartir sobre esta aventura a la que todos llegamos con lo puesto y en la que todos los días se aprende algo. Puede ser el curso más intensivo y constante al que me haya enfrentado jamás. Creo que de momento voy aprobando, en algunas cosas raspado y en otras con nota. Eso si, todo lo que estoy a prendiendo se lo debo a él, a Carlos. Y a su madre, a mi amiga y compañera. Gracias a los dos por darme la oportunidad de recorrer este camino con vosotros.

Divertidísima y agotadora paternidad

 

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